


- En la actualidad, puede considerarse que constituye un interés socialmente compartido el educar no sólo para unos determinados roles productivos, sino también para la tolerancia, para la convivencia pacífica y democrática, para la participación en la educación, para el respeto a los demás y el reconocimiento de la igualdad entre las personas, para la salud y la protección del medio ambiente, y no en último lugar, para el ocio y la cultura.
- Creamos un clima de mutua confianza que permita al niño desarrollarse, iniciarse en la vida en sociedad, entregarse al descubrimiento, dirigirse cada día hacia una toma de conciencia más clara de sus posibilidades y de sus responsabilidades como parte integrante y activa de nuestra sociedad.
- Pretendemos que el desarrollo del niño sea armonioso y completo, considerado como un ser integral con diferentes dimensiones: cognitiva, psicomotriz, social, creativa, afectiva, comunicativa... El desarrollo de todos y cada uno de ellos, sin establecer prioridades, salvo las que genere la propia individualidad, será lo que posibilite la formación de una persona competente.
- Una de las experiencias reales más profunda que el niño vive es el juego. ¿Porqué no manejarlo en nuestra escuela como modo educativo permanente, a través del cual intentemos alcanzar los objetivos que nos proponemos? ... Pero, no un juego espontáneo, sino lleno de intencionalidad.
| Vivir un determinado juego supone experimentar situaciones, representar papeles, solucionar problemas, experimentarse a sí mismo en la propia acción, manejar y mejorar los recursos comunicativos y esa es nuestra intención al programar el juego como estilo educativo en esta escuela. |
- Es necesario partir del desarrollo del alumno, respetando su momento evolutivo y sus posibilidades de razonamiento y aprendizaje que impone tanto la edad del niño como las peculiaridades de cada uno en particular. Así, relacionando los nuevos conceptos a aprender con los que ya posee, el contenido de aprendizaje será potencialmente significativo y el alumno tendrá una actitud favorable para aquello que le queramos ofrecer.
- Este aprendizaje no es estrictamente individual sino que la intervención educativa es un proceso de actividad entre profesor-alumno y alumno-alumno. Se aprende por socialización. La mediación del adulto es importante: todas las personas poseen un amplio potencial de aprendizaje. Unas veces se desarrolla y se convierte en desarrollo real y otras no, quedándose en desarrollo potencial es el conjunto de actividades que el niño es capaz de realizar con ayuda y colaboración de las personas que le rodean.
| Es precisamente estas funciones que aún no han madurado pero que pueden desarrollarse por el aprendizaje, la imitación y el juego, lo que delimita el margen de incidencia del profesor o la acción escolar. |
- Por medio de los procedimientos posibilitamos al alumno para aprender a aprender, es decir a desarrollar sus posibilidades de aprendizaje por medio de la mejora de las técnicas, destrezas, estrategias y habilidades que tiene y con los cuales se acerca al conocimiento.

Supuestos Metodológicos

